12 feb. 2009

Semana 02: No me agrada el baño en tina.


Mi hija no llora desde que nació, solo emite un gritito cuando quiere cambiar de posición o tiene hambre, pero cuando cayó el cordón umbilical empezaron los baños en tina y no le gusto nada el asunto; fuí corriendo a la habitación cuando escuche el llanto y le dije a mi esposa, sacala de allí!!!, no ves que no le gusta!!!, no soporto verla fastidiada, sufriendo, verla moverse con ese cuerpecito pequeño para tratar de safarse de la tina, toda indefensa, gritando como si fuese algo insoportable, es espantoso, no quiero verlo ni oirlo, ella no llora nunca, la bebé del vecino del 3er piso llora y sus llantos se escuchan hasta mi departamento, mi hija es un ángel, báñala con esponja!!!, no merece ser fastidiada!!!, al final, mi esposa me botó de la habitación.




1era noche en su cuna:
Ayer fué su primera noche sóla en su cuna, ya me estaba acostumbrando a dormir con ella, me dejaba el borde de la cama y tenía cuidado al dormir para no aplastarla, cada vez que iba a dormir me concentraba para dormir sin mover un dedo, como un muerto, adoptar una posición lo suficientemente cómoda para que no me mueva toda la noche era lo más difícil ya que soy una persona que nunca está comoda, así tenga el asiento mas confortable y mas caro o la cama sea de espuma o plumas o los asientos del cine, no puedo controlarlo, estoy incómodo, cuando iba al cine con alguna chica, siempre creían que era cocainómano por como me movía durante toda la película, hago sonar mi cuello en cada momento, acomodo el culo sin parar, estiro las piernas, las recojo, las vuelvo a estirar, me desparramo, me pongo chueco, etc, jamás estoy cómodo.


Cuando Eva se mudó a su cuna, me quedaba mucho espacio y me faltaba ella, tan pequeña en esa cuna enorme, hasta las almohadas son mas grandes que ella, y sola!!!, el baño la relajó, y durmió tranquila, yo estaba agotado aunque cuando trabajas 18 horas diarias siempre estás despierto hasta cuando duermes, el único momento que sientes que dormiste es cuando te despiertas y sabes que no fué suficiente. A las 7 de la mañana del día siguiente su madre la puso sobre mi pecho, la miré, la abracé, le dí un beso en su frentecita y sintiendo sus acelerados latidos de su corazón, ambos dormimos otra vez.

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